Andalucía estrena un nuevo curso político, que a la vez supone el cierre de la segunda legislatura del popular Juan Manuel Moreno como presidente de la Junta de Andalucía, la primera con una histórica mayoría absoluta del PP. Este periodo electoral va a condicionar toda la estrategia política de los partidos con la principal incertidumbre de cuándo se vayan a celebrar los comicios autonómicos y la certeza de que, aunque todas las formaciones quieran a priori centrar el debate en los asuntos que afectan a los andaluces: sanidad, vivienda, educación, dependencia, empleo…, la crispación nacional, vertebrada por la debilidad del Gobierno de Pedro Sánchez y los casos de corrupción que afectan a populares y socialistas, va a poner sordina sobre la gestión de la Junta y las propuestas de los programas electorales.