
La coalición en el Legislativo que el presidente electo Abelardo de la Espriella había consolidado rápidamente empezó a mostrar grietas tras apenas tres días de negociaciones. La disputa por la Presidencia del Senado, donde Alfredo Deluque sigue siendo el candidato con más opciones y el respaldo del gobierno entrante, se convirtió en el primer pulso político del ministro designado Rodrigo Lara, luego de que el Centro Democrático impulsara a Honorio Henríquez y abriera la puerta a una elección “a voto limpio”.
En contexto: A voto limpio: Abelardo no cederá ante el Centro Democrático y se la juega por Deluque en Senado
La disputa, más allá del nombre de quien ocupe ese cargo, refleja la tensión —que se ha venido cocinando desde la campaña— entre los cercanos a Abelardo de la Espriella y los del partido del expresidente Álvaro Uribe, quien salió este viernes a defender lo que ha ganado su partido estos años y el respaldo que representa.
“Si el tigre va a rugir contra nosotros, nos toca proceder como abejas africanas, laboriosas”, dijo el expresidente Uribe. En los últimos días Uribe ha dejado claro que no está dispuesto a entregar sin pelear uno delos cargos más importantes del Congreso. Y agregó que hay una idea “en el entorno del presidente De la Espriella de acabar con este partido (Centro Democrático)”.
Aunque Deluque sigue siendo el candidato con más opciones,todavía no hay un acuerdo definitivo. Un congresista que conoce de cerca las conversaciones resumió bajo reserva el escenario a este diario: “Eso puede terminar voto a voto. Sila elección es así, ganaría Honorio Henríquez. Pero si se mantiene la lógica de los acuerdos,ganaría Deluque”. Es decir, aún no hay nada escrito.
La definición dará las primeras señales de cómo será la relación entre el Congreso y el Gobierno, al menos en su primer año. El mismo congresista advirtió que, incluso si el presidente electo logra que Deluque llegue a la presidencia del Senado,el costo político podría ser alto: “Si empiezan así por un cargo, imagínese cómo va a serla gobernabilidad para lo demás”, señaló.
Este viernes, sin embargo, Deluque restó importancia a la posibilidad de que la elección llegue sin acuerdos. “Si el Centro Democrático quiere irse a voto limpio, me he elegido cinco veces a voto limpio y no le tengo miedo a eso”, afirmó. No obstante, días atrás se vio al ministro Rodrigo Lara y a Deluque muy interesados en formar acuerdos con los partidos.
El primer movimiento ayer llegó desde la Alianza por Colombia (Partido Verde, Aico y En Marcha), que anunció en un comunicado que, por decisión mayoritaria de sus senadores,respaldará la candidatura de Alfredo Deluque. Sin embargo, el apoyo no será unánime; el senador de la Alianza Verde Jota Pe Hernández se apartó de esa decisión.
En paralelo, Deluque confirmó que mantiene conversaciones con el Partido Liberal y buscaría una coalición entre La U, Cambio Radical, Salvación Nacional y MIRA. No obstante, todavía hay piezas por acomodar. El MIRA aún no define una posición,y este medio conoció que en el Partido Liberal tampoco existe un consenso. Incluso, la decisión podría aplazarse hasta último minuto.
Con base en las posturas expresadas hasta ahora por las distintas bancadas, las cuentas favorecen a Deluque. Tendría asegurados, en teoría, los ocho votos de La U, siete de Cambio Radical, cuatro de Salvación Nacional,nueve del Partido Conservador —Wadith Manzur permanece privado de la libertad— y, en principio, diez de los once integrantes de la Alianza por Colombia. Ese bloque le permitiría llegar a 38 votos.
También permanece en el aire cuál será el comportamiento del Pacto Histórico, que cuenta con 26 senadores. Con posibilidad de respaldar a Henríquez del Centro Democrático, el senador Iván Cepeda evitó cerrarla puerta.
Si lograra convencer a todos los 13 liberales y los tres de lMIRA, alcanzaría 54 votos, suficientes para superar los 52 que necesita. Y es por esto que la negociación sigue. Incluso, Deluque reconoció que se acercó a la cuestionada Martha Peralta y al Pacto.
Del otro lado, el Centro Democrático insiste en que la Presidencia del Senado le corresponde por ser la bancada de gobierno más numerosa con 17 senadores.
Al respecto, Uribe contó en entrevistas que habló directamente con el presidente electo Abelardo de la Espriella para pedirle que aplazara el respaldo a Deluque. Pero que la respuesta de “el Tigre” fue negativa y argumentó que se debía a “un compromiso personal”. Otros integrantes de su partido no se han quedado atrás. “Lara está dedicado a hacerle campaña y conseguir votos para Deluque, aunque Deluque sea un típico de los de ‘siempre’ y no de los de ‘siempre’ técnicos,sino de los otros, por familia y por sus actos en la Guajira)”, dijo el senador electo Rafael Nieto.
No obstante, en la tarde el ministro de la política de Abelardo le bajó el tono a la pelea. “En el gobierno entrante tenemos aprecio genuino, simpatía y afecto por el partido Centro Democrático. Hay muchos amigos (...) nunca va a haber ningún intento por desestabilizarlo”, dijo Lara.
Para varios analistas, la discusión muestra una reconfiguración de la derecha en el país tras la llegada de De la Espriella al poder. Alejandro Chala considera que la estrategia del Centro Democrático busca impedir que el nuevo gobierno absorba políticamente al partido fundado por Uribe. A esa preocupación se suma otro episodio que incomodó al expresidente: la intención del movimiento Defensores de la Patria de convertirse en partido político, una iniciativa ya presentada ante el Consejo Nacional Electoral.
“El proyecto que ahora busca aglomerarse en la coalición del Movimiento de Salvación Nacional y en el potencial nuevo partido Defensores De La Patria, necesita la contención y futura disgregación del uribismo como fuerza política independiente para crecer más allá”, agregó Chala.
La elección del próximo 20 de julio servirá para medir la capacidad de negociación en el Congreso, el capital político del Centro Democrático y la estabilidad de la nueva coalición oficialista.









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