A mediados de 2008, alguien puso a correr la leyenda, en Culiacán, de que las florerías se habían quedado sin rosas rojas. No era un tema menor. Se acercaba el Día de las Madres, 10 de mayo, y las rosas serían parte esencial de cientos de ramos y arreglos. La leyenda señalaba que el origen de la escasez floral era el sepelio de Edgar Guzmán, hijo del Chapo, entonces líder todopoderoso del Cartel de Sinaloa, asesinado un día antes en la ciudad. El papá doliente había comprado todas las flores para adornar el sepelio del muchacho caído. La única opción de los hijos vivientes, de los miles que poblaban entonces la capital de Sinaloa, era llegar a escondidas al panteón, y robarse algunas.



hace 2 semanas
17






English (US) ·
Spanish (CO) ·