
“Gracias Marx Arriaga por traer a las aulas la crítica social para construir un futuro digno a nuestros niños”, se podía leer en uno de los 11 carteles que colgaban fuera de la oficina que el exdirector de Materiales Educativos ha abandonado finalmente este martes, tras cuatro días atrincherado. Arriaga ha recibido y firmado el documento de notificación de la separación de su cargo, y ha salido caminando de las instalaciones de la Secretaría de Educación Pública, al sur de Ciudad de México, hasta la estación Coyoacán de la línea tres del metro, acompañado de gritos de “no estás solo”. Horas antes de su salida, el arquitecto de los libros de texto gratuitos de la llamada Nueva Escuela Mexicana, recibió a EL PAÍS en un despacho semivacío, a punto de ser desalojado.


hace 3 horas
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