MiOriente conoció la solicitud de ayuda de la familia de Angie Pahola Tobar Carpa, una joven estudiante de la Universidad Nacional sede Medellín, de la carrera de Ingeniería Administrativa, que fue secuestrada al parecer por disidentes del bloque Dagoberto Ramos de las disidencias de las Farc dirigidas por alias Iván Mordisco, en el departamento del Cauca. Por esta situación, han recibido múltiples llamadas exigiendo dinero a cambio de no atentar contra la mujer. Tanto las autoridades competentes como la institución están al tanto de la situación.
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Familiares y allegados le relataron a MiOriente que la joven aprovechó las vacaciones entre semestres para visitar su pueblo natal, Guachucal, en el departamento de Nariño. El pasado 27 de agosto viajó a Medellín en un camión junto con varias personas, pero en horas de la noche y en inmediaciones del municipio de Piendamó, departamento del Cauca, hombres armados detuvieron el vehículo, con armas largas amenazaron a los ocupantes y los hicieron subir a otro vehículo, menos al chofer, a quien lo obligaron a desviarse a la vía Panamericana. Así lo dijo el hermano de Angie, Richard Tobar.
“El camión fue retenido por un retén ilegal. Un retén ilegal donde obligaron obviamente al conductor a parar. Le apuntaron con un arma, le obligaron a orillarse. Y en ese momento, pues gente de este grupo armado se subió por el lado del copiloto, abrieron la puerta y con armas apuntaron a mi hermana Angie y al otro muchacho, que se llama Adrián. Y los obligaron a bajar del auto y los montaron en otro vehículo”.
Posterior a este hecho, las autoridades mantuvieron un combate con los ilegales, pues según se indicó, esa noche habían realizado varios retenes en el lugar. Por los combates fue liberado el chofer del vehículo, un ilegal fue abatido y otro fue capturado; los dos estaba en el camión amenazando al chofer. El capturado se identificó como integrante del bloque Dagoberto Ramos de las disidencias de las Farc al mando de Iván Mordisco y reveló que con los retenes buscaban reclamar cobros extorsivos, robar mercancía, entre otros fines.
La familia de Angie y sus allegados han vivido una fuerte zozobra desde dicho momento, porque no tardaron en iniciar las llamadas exigiendo dinero para no atentar contra Angie, pero ninguno de esos cobros presentó pruebas de tener en su poder a la mujer. Así lo dijo Yuliana Valencia, la mejor amiga de Angie.
“Se recibió una llamada para extorsionar al hermano. Sin embargo, no dieron pruebas de supervivencia. Y lo que la policía cree es que es una persona que se aprovechó de la situación para extorsionar, pero no se ha tenido pues nada que indique que el grupo se ha contactado con la familia”, sostuvo la mujer.
La familia y allegados le solicitaron al Estado colombiano y a las Fuerzas Armadas prontitud en las investigaciones y destinar las capacidades necesarias para la liberación de la joven estudiante, secuestrada en el suroccidente del país.
“Lo único que queremos saber es si la tiene la Farc o algún grupo. Que nos colaboren, nos diga si están vivos, si están bien, que nos la devuelvan lo más pronto posible, que la familia la espera”, concluyó Richard, hermano de Angie.