Cerrado por fútbol

hace 19 horas 10
Mariana Mactas, Eduardo Galeano y su madre, Helena Villagra, en Calella de la Costa, Barcelona, a principios de los ochenta.

Por momentos, los vacíos crecen, arman su casa y se ponen cómodos. A veces tiene que ver con que se cumplen fechas de una partida, o con un sabor, una magdalena. O un objeto olvidado que irrumpe desde los días que dejamos atrás, como canta Sir Paul. Para muchos, las ausencias se agrandan durante las fiestas de Navidad, o en los cumpleaños. Para mí, es en el Mundial.

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