
La Alcaldía de Medellín le cerró de tajo la puerta a la posibilidad de que EPM en algún momento venda parte de sus acciones y deje de ser una empresa 100% propiedad del Distrito.
En medio de la compleja situación financiera por la que hoy atraviesa la joya de la corona del conglomerado público de Medellín, que deberá reducir sus transferencias el próximo año, un amplio debate se abrió en la opinión pública sobre el uso que debería dársele a esos recursos, cómo blindar a la empresa ante estos escenarios adversos y en general qué cambios podrían implementarse en la compañía a largo plazo.
Como parte de esa discusión, una arista que rápidamente tomó vuelo y se convirtió en tema de conversación consistió en qué pasaría si el Distrito tomara la decisión de vender una parte o el total de la empresa a inversionistas privados.
Le puede interesar: “Se evitó una intervención de Petro”: la historia tras la crisis de Afinia que hoy tiene en vilo a EPM
Ante esa última idea, la Alcaldía pronto le cerró el paso a las especulaciones y reafirmó tajantemente que no hay ni habrá planes de venderla.
“Mientras Federico Gutiérrez, presidente de la Junta Directiva, y yo estemos al frente, EPM seguirá siendo de todos los medellinenses. Nuestro compromiso con la empresa es profundo e inquebrantable. Tenemos la convicción de que los desafíos que enfrentamos exigen carácter, visión de largo plazo y decisiones responsables. También tengo la tranquilidad de contar con un equipo humano comprometido, que cree en lo que hacemos y que cada día entrega lo mejor de sí”, dijo el gerente general de EPM, John Maya.
Aunque el debate ante una posible entrada de capital privado a EPM ha estado latente desde hace muchos años en Medellín —especialmente en los momentos en que la compañía debe someter al Concejo decisiones estratégicas de gran calado—, la más reciente discusión se intensificó en las últimas dos semanas, cuando se volvió tema de debate la situación financiera de la entidad.
Vale recordar que fue precisamente este mes, cuando la Alcaldía radicó ante el Concejo el proyecto de acuerdo para el presupuesto del próximo año, que se conoció que la proyección de transferencias de la compañía había pasado de $2,8 billones a solamente $1,5 billones.
La razón, según explicaron tanto la Alcaldía como EPM, se centra en los incesantes rescates financieros que está demandando Afinia (la filial de la empresa que asumió una mitad del mercado de Electricaribe), más los embates de un fenómeno de El Niño que ha obligado a racionar el agua de los embalses, generar menos y comprar energía en bolsa.
Siga leyendo: Medellín se endeudará $1,5 billones tras reducción de transferencias de EPM
Más allá del tema del presupuesto, la coyuntura para muchos invitó a pensar en el rumbo de EPM y cuál debería ser el manejo de una compañía de tanto peso en el mercado energético del país.
Mientras unos consideraron que la situación daba pie para que el Distrito no siempre se quedara con el pedazo más grande de las utilidades (55%), otros propusieron nuevos destinos de las mismas, también aparecieron quienes formularon ideas para volver la empresa más competitiva.
En medio de esa discusión, comenzó a circular un video de un foro sobre energía e innovación en el que se planteaba como alternativa que se le diera la entrada a privados, señalando que eso podría blindarla de los ires y venires de la política.
El video se hizo viral y amplificó la conversación.
Desde organizaciones como Libertank —que promueve el libre mercado, la iniciativa privada y la reducción del tamaño del Estado— se planteó incluso que la noción de que EPM era una compañía pública sería una “ficción”. “No existe derecho de propiedad para el ciudadano. Ser propietario exige dos condiciones básicas: poder disponer del activo (vender, transferir o excluir a otros) y asumir directamente los rendimientos o pérdidas de esa gestión. Si usted no puede vender sus acciones, no puede retirar su capital y no tiene voto en las decisiones, usted no es dueño de nada”, dijo el director de esa organización, Camilo Guzmán.
Lea además: EPM venderá filial en la Costa por crisis de Afinia: pierde $1,5 billones al año
Desde orillas opuestas de pensamiento, otros comenzaron a hablar de un presunto plan de largo plazo para privatizar a EPM, aludiendo con suspicacia a las discusiones que ocurrieron cuando se escindió UNE y luego se vendieron sus acciones a privados en dos momentos.
En un punto medio, otros expertos del mercado energético que ya han pasado por la compañía, como el exgerente de EPM Mauricio Restrepo, propusieron que la coyuntura de las transferencias invitaba a reflexiones más profundas, ya que la inversión social de Medellín depende en gran medida de la empresa.
“Si su capacidad financiera se debilita, Medellín podría enfrentar menores transferencias, mayores restricciones presupuestales y menos recursos para atender las necesidades de sus habitantes”, expresó.
Al ver que el tema se estaba creciendo, el alcalde se pronunció: “EPM es y seguirá siendo 100% pública. Mientras yo sea alcalde así se mantendrá”, dijo, cortando las especulaciones.
Luego, el gerente John Maya también amplió esa posición y recordó que la compañía ha aportado a la ciudad $20,03 billones en transferencias en los últimos 15 años, cumpliendo un papel clave para financiar programas como Buen Comienzo —convertido en un referente a nivel nacional—, proyectos para llevar agua y gas a zonas vulnerables, becas para que los jóvenes estudien en la universidad, financiar el PAE, construir colegios, mejorar las vías, entre muchos otros.
“Juntos estamos trabajando para fortalecer la empresa, cuidar su patrimonio, cumplirle a Medellín y a los territorios donde tenemos presencia, y honrar la confianza que millones de personas depositan en nosotros”, dijo Maya, quien enfatizó que en lo que queda de este periodo no hay ningún plan en ese sentido.









English (US) ·
Spanish (CO) ·