Dos crías de tití cabeciblanco, separadas de su madre en sus primeros días de vida, llegaron al Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de fauna silvestre (CAVR) en el Valle de Aburrá, tras un caso asociado al tráfico ilegal de especies.
Ambas ingresaron en condiciones delicadas. Una de ellas tenía entre tres y cinco días de nacida, pesaba 46 gramos y aún conservaba el cordón umbilical. La otra, de aproximadamente dos semanas, también había sido apartada de su entorno natural a una edad en la que depende completamente del cuidado materno.
Según informó el Área Metropolitana del Valle de Aburrá, el equipo especializado intentó estabilizarlas y mantenerlas con vida. Sin embargo, la cría más pequeña no sobrevivió. El otro individuo continúa bajo atención, en un proceso de recuperación que requiere cuidados constantes.
La autoridad ambiental advirtió que estos hechos no corresponden a casos aislados, sino que reflejan las consecuencias del tráfico ilegal de fauna silvestre, una actividad que inicia con la captura de los animales, continúa con su transporte y termina en su comercialización. En ese proceso, la separación temprana de las crías reduce significativamente sus probabilidades de supervivencia.
El Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de fauna silvestre, que opera en convenio con la Universidad CES, mantiene la atención del ejemplar sobreviviente, mientras las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía para no participar en la compra de fauna silvestre y denunciar estos casos.

hace 5 horas
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