Medellín declara alerta naranja por riesgo de incendios y sequía ante la llegada del fenómeno de El Niño

hace 2 semanas 16

La Alcaldía de Medellín encendió las alarmas y declaró la alerta naranja ante un panorama climático que promete poner a prueba a la ciudad. Según el Siata, entre junio y agosto las lluvias disminuirán entre un 35 % y un 50 %, mientras que el termómetro subirá hasta dos grados. La causa: la inminente llegada del fenómeno de El Niño, que comenzaría a consolidarse a finales de julio.

“Las lluvias no desaparecen, pero el riesgo no baja”, advirtió Carlos Quintero, director del Dagrd. Y es que Medellín no solo se prepara para un cielo más despejado, sino para una amenaza triple: incendios forestales, desabastecimiento de agua en zonas rurales y brotes de enfermedades como el dengue.

El foco rojo está puesto en las 3.200 hectáreas de bosques protegidos y en los siete cerros tutelares de la ciudad. El dato es contundente: el 99,8 % de los incendios forestales en Medellín son provocados por humanos, ya sea por descuido o de forma intencional. Por eso, la administración desplegará nueve estaciones de bomberos, guardabosques y más de 3.000 personas en estado de alerta.

La secretaria de Medio Ambiente, Marcela Ruiz, lanzó una advertencia que debería encender todas las alarmas en las comunidades rurales: “Si la temporada seca se prolonga, los caudales de las quebradas se reducirán”. Y el problema no es solo la falta de agua. La disminución del caudal deja al descubierto algo que no debería estar ahí: toneladas de basura. “Muchas quebradas siguen siendo botaderos de residuos”, denunció Ruiz, lo que aumenta el riesgo de inundaciones y criaderos de mosquitos.

El coordinador del Siata, Daniel Ruiz, explicó que el Pacífico aún está en condiciones neutras, pero todo apunta a que hacia finales de julio el termómetro oceánico comenzará a subir. El fenómeno podría extenderse hasta 2027, y aunque aún no se sabe si será moderado o extremo, los pronósticos no son alentadores.

Según reporte de las autoridades, en lo que va del año, Medellín ya atendió más de 3.000 emergencias: 84 deslizamientos, 500 incidentes con árboles, 75 inundaciones. Y ahora se avecina un nuevo desafío. La ciudadanía tendrá un papel clave: reducir el consumo de agua, apagar equipos que no se usen, no hacer fogatas en cerros y reportar cualquier emergencia al 123.

Leer el artículo completo