La Selección Colombia tiene traje de candidata a pelear el Mundial: llegará fortalecida a los “mata-mata” con Ghana

hace 13 horas 8

El empate 0-0 frente a Portugal dejó mucho más que un punto para la Selección Colombia. El resultado no solo le permitió asegurar el primer lugar del Grupo K con siete unidades, sino que confirmó el crecimiento futbolístico de un equipo que llega fortalecido a la fase de eliminación directa del Mundial. Por tercera Copa del Mundo consecutiva, la Tricolor terminó líder de su grupo, después de conseguir puntaje perfecto en Brasil 2014 (9 puntos), seis en Rusia 2018 y ahora siete.

Más allá de las estadísticas, el partido frente a una de las favoritas al título dejó una sensación compartida entre jugadores, cuerpo técnico e hinchada: Colombia está preparada para competir de igual a igual contra cualquier rival.

Las declaraciones de Jhon Lucumí, Jhon Arias, Santiago Arias y Daniel Muñoz coincidieron en un mismo mensaje. El grupo cree en su capacidad, pero mantiene los pies sobre la tierra. La ilusión es enorme, aunque todos insisten en avanzar paso a paso.

Uno de los futbolistas que mejor resumió el momento de la Selección fue Lucumí. El defensor del Bologna, quien ha conformado junto a Dávinson Sánchez una de las parejas de centrales más sólidas del campeonato, prefirió destacar el trabajo colectivo antes que cualquier reconocimiento individual. “El equipo ha hecho un gran partido, ha hecho grandes cosas. Hemos ido mejorando y hoy lo demostramos. Eso es importante”.

La evolución del equipo ha sido evidente desde el debut. Colombia pasó de una presentación discreta en el primer encuentro a mostrar cada vez mayor confianza con el balón, una presión más coordinada y una defensa que transmite seguridad incluso frente a selecciones del máximo nivel.

Lucumí considera que la principal fortaleza no está únicamente en el funcionamiento táctico, sino en la cohesión colectiva. “Lo importante es que el grupo se mantenga unido, que se mantenga creciendo, en buen nivel. Eso nos va a ayudar muchísimo para lo que viene y para pensar en el partido fundamental que tenemos en los dieciseisavos de final”.

El zaguero también dejó claro que el equipo no pretende limitarse a competir. La ambición es asumir el protagonismo en cada partido, independientemente del rival. “En estos torneos debes ser protagonista, porque si no lo eres es muy difícil que puedas avanzar y llegar a instancias definitivas. Tenemos que tratar de ir al frente y, a veces, tomar riesgos con responsabilidad”.

Ese discurso coincide con la identidad que Néstor Lorenzo ha construido desde su llegada. Colombia no renuncia a su estilo ni modifica radicalmente su propuesta según el rival. Lo demostró frente a Portugal, una selección considerada candidata al título, contra la que la Tricolor sostuvo largos pasajes de dominio y nunca dejó de buscar el arco contrario.

El empate tuvo además un significado especial para Lucumí. El defensor celebró su cumpleaños con una actuación destacada frente a uno de los mejores ataques del campeonato. “Fue un gran regalo de parte del equipo por el partido que hicimos, por lo que entregó el grupo y por el crecimiento que hemos tenido”.

Pero incluso en ese momento personal prefirió volver a destacar el nivel colectivo. “También hay varios compañeros que no han jugado y tienen un nivel bárbaro”. Finalmente, insistió en la receta que, según él, ha llevado a Colombia hasta este punto. “Esperamos poder seguir así, trabajando unidos, con humildad, tranquilos y poder ir paso a paso para alcanzar la meta”.

Si hubo un jugador que volvió a desequilibrar durante los 90 minutos fue Jhon Arias. El extremo fue nuevamente uno de los futbolistas más activos del ataque colombiano gracias a su despliegue físico, movilidad y capacidad para asociarse.

Tras el compromiso reconoció que el empate representa un impulso anímico enorme. “Era un partido especial, un partido que nos hace bien como selección, de dar esa muestra de carácter ante una de las favoritas en el papel como Portugal”.

Para Arias, el rendimiento frente a una potencia europea también fortalece la ilusión de millones de colombianos. “Es una inyección de confianza para nosotros, para la gente en el país , para el pueblo colombiano. Es importante saber que tenemos una gran selección, una selección que da motivos para soñar”. Sin embargo, fue uno de los primeros en pedir calma. “Es una selección que debe ir paso a paso, con mesura”.

El jugador del Palmeiras considera que la verdadera Copa del Mundo comienza ahora. “Para mí, particularmente, en los mata-mata se abre una nueva competición. Exigen cosas diferentes”.

Por eso cree que el crecimiento mostrado durante la fase de grupos debe convertirse ahora en resultados cuando cualquier error puede significar la eliminación. “Es importante llegar en ese nivel a esta instancia definitiva. Se abre un nuevo Mundial y una nueva expectativa para todas las selecciones clasificadas”.

Cuando le preguntaron si ya imaginaba disputar los ocho partidos del torneo, Arias respondió fiel a la filosofía que caracteriza al grupo: “Yo me ilusiono con cuatro y vamos contando. Es mi manera de ser: voy paso a paso”.

Aunque inmediatamente reconoció cuál es el verdadero sueño del plantel. “Claramente ese es el gran objetivo. Es el sueño que tenemos todos de completar los ocho partidos en este Mundial y llegar a la final”.

Uno de los mensajes más contundentes llegó de Daniel Muñoz. El lateral antioqueño no dudó cuando le preguntaron si Colombia tiene condiciones para llegar lejos. “Seguro que sí. Colombia está para cosas grandes. Ante un rival que es favorito a ganar el título, creo que estamos para mucho más”.

Las palabras reflejan la confianza que existe dentro del grupo después de competir de igual a igual frente a Portugal. Aunque no fue titular, Muñoz destacó otro de los aspectos que considera fundamentales en esta selección: la unidad. “Desde afuera se sufre mucho, pero hay que estar apoyando tanto adentro como afuera. Somos una linda y hermosa familia, una hermandad grandísima”.

El defensor resaltó que todos los futbolistas, jueguen o no, se sienten parte del mismo proyecto. “Los que van adentro son leones y los que estamos afuera esperando la oportunidad también”. Para él, no existen suplentes ni titulares permanentes y dejó claro que nadie viajó al Mundial únicamente para superar la primera ronda. “Si no soñamos con los ocho partidos, no estamos acá”.

Otro de los líderes del plantel, Santiago Arias, también puso el foco en el ambiente que existe dentro del grupo. El lateral explicó que la competencia con Muñoz ha servido para elevar el nivel de ambos. “Tanto Dani como yo tenemos características diferentes. Él es para un tipo de partido y yo para otro. Al final el que elige es el entrenador”.

Lejos de cualquier rivalidad, Arias aseguró que todos empujan hacia el mismo objetivo. “Sea quien sea el que esté adentro, tanto el que juega como el que no, siempre está apoyando a su compañero.”

Según el defensor, esa competencia sana explica buena parte del crecimiento que ha mostrado Colombia. “Tener tan buenos jugadores hace que el que está en tu posición quiera jugar y quiera hacerlo lo mejor posible, pero todos tiramos para el mismo lado”.

La Tricolor llega a los dieciseisavos de final con la confianza reforzada tras terminar líder de su grupo por tercera Copa del Mundo consecutiva, con una defensa consolidada, un plantel unido y un funcionamiento que ha ido creciendo partido tras partido. Pero dentro del vestuario nadie habla de favoritismos. El mensaje es unánime: la ilusión está intacta, aunque el camino hacia el gran sueño apenas comienza y el siguiente escollo será superar a Ghana.

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