El modelo formativo basado en retos reales y flexibilidad académica que transforma la educación superior y acelera la inserción laboral
Un grupo de estudiantes recibe, un lunes cualquiera, el mismo tipo de encargo que recibiría un consultor: una empresa de la región tiene un problema de ventas, de procesos o de producto, y necesita ideas que sirvan. No es un caso de estudio inventado para la clase. Es un reto concreto, con una empresa que espera una respuesta que de verdad le sirva.
Esa experiencia, repetida a lo largo de la carrera, es la apuesta con la que CEIPA busca que sus egresados no lleguen al mercado laboral solo con un cartón bajo el brazo, sino con algo mucho más difícil de fingir en una entrevista: la costumbre de resolver problemas de verdad.
CEIPA es la institución con Acreditación en Alta Calidad que tiene sus instalaciones principales en Sabaneta y presencia también en Barranquilla, y que, al ofrecer además la opción de modalidad virtual, hoy llega a estudiantes en varios departamentos del país. Lo que la distingue no es solo dónde está, sino cómo enseña, y esa diferencia empieza a notarse desde el primer día de clase.
Foto: CEIPAAprender haciendo, no aprender para después hacer
La mayoría de las instituciones de educación superior reserva la práctica para el final de la carrera: primero años de teoría, después, si alcanza el tiempo, algo parecido a la vida profesional. CEIPA invirtió ese orden. Desde el primer día, sus estudiantes trabajan sobre proyectos y retos conectados con problemas concretos. La institución reporta que el 88.7% de sus egresados consigue empleo, y lo explica precisamente por esa lógica: quien ya resolvió problemas concretos durante la carrera llega al mercado laboral con algo más que un diploma.
Esa filosofía tiene incluso su propio nombre dentro de la institución: poder hacer. No es un eslogan pensado para una valla publicitaria, sino la idea de que la educación solo sirve si te deja capaz de resolver, de crear, de mover algo en el mundo, y no únicamente de repetir una definición perfecta en un examen.
Cuando las empresas ponen los problemas y los estudiantes las soluciones
Foto: CEIPAEn la práctica, ese modelo tiene un ejemplo muy claro. Empresas de la región llevan a las aulas de CEIPA problemas reales de mercadeo, de procesos o de desarrollo de producto, y los estudiantes trabajan en equipo para proponer soluciones que de verdad puedan aplicarse. No es un caso ficticio pensado para practicar; es una empresa con una necesidad concreta, y un grupo de estudiantes que tiene que entregarle algo útil, con los tiempos y la presión que eso implica.
Para las empresas, esto significa la posibilidad de mirar un problema propio con ojos nuevos, y de acercarse a estudiantes que ya conocen cómo piensa y cómo trabaja el sector. Para los estudiantes, es la oportunidad de llegar a su primera entrevista de trabajo con la experiencia certificada de haber resuelto un reto de una empresa, con un equipo detrás, un acompañamiento docente y un resultado del que pueden hablar con propiedad.
Foto: CEIPAEse enfoque práctico no está solo. Detrás de él hay una alianza con Arizona State University, una de las universidades más reconocidas de Estados Unidos por su apuesta en investigación aplicada. Esa relación le permite a CEIPA actualizar constantemente sus programas con estándares internacionales, sin perder el acento regional que la caracteriza.
Foto: CEIPAUna flexibilidad que va más allá del horario
La otra pieza de este modelo es la flexibilidad. La institución ofrece sus carreras en modalidad presencial y virtual, lo que en la práctica significa que quien trabaja de día puede estudiar de noche, que quien tiene una familia a cargo puede organizar su tiempo de otra manera, y que quien vive lejos de Sabaneta o Barranquilla puede acceder al mismo programa sin tener que mudarse.
Foto: CEIPAEs, de hecho, la razón por la que la institución ya tiene estudiantes en varios departamentos del país: la modalidad virtual eliminó la barrera geográfica que durante décadas definió quién podía estudiar y quién se quedaba por fuera. Hoy, alguien en un municipio alejado de cualquier centro urbano puede cursar la misma carrera, con los mismos docentes y bajo el mismo modelo, que un estudiante que asiste presencialmente a las instalaciones.
Esa combinación, flexibilidad para acomodarse a la vida de cada estudiante y un modelo que lo pone a resolver problemas concretos desde el primer día, es lo que CEIPA presenta como su verdadera diferencia frente a otras instituciones: que la universidad deje de ser un paréntesis teórico antes de la vida laboral, y se convierta en el primer capítulo de la misma. Esa apuesta se traduce hoy en una oferta académica que va desde cursos de extensión y técnicos laborales hasta carreras profesionales y posgrados, pensada para distintos momentos de vida, distintos ritmos y distintas metas. Conócela aquí.
NOTA PATROCINADA

hace 1 hora
3







English (US) ·
Spanish (CO) ·