Horterada o liberación veraniega: ¿cuán desabrochada puede ir la camisa de un hombre?

hace 7 horas 7

Llevar desabrochado un botón de la camisa comunica desahogo prudente. Dos, un cierto desenfado. Tres, relajación definitiva. Cuatro es un salto al vacío. Más allá de eso, nos ha devorado el abismo. Pero el abismo ya se pasea por la calle, si nos atenemos a lo que puede verse en nuestras ciudades durante los meses de verano. Ya sea a pecho descubierto, ya en la versión más púdica que interpone una camiseta interior, las camisas abiertas proliferan en la moda masculina. “La cuestión es qué intención mueve a ello”, apunta Baruc Corazón, diseñador que ha alcanzado reconocimiento gracias a la marca que lleva su nombre, especializada precisamente en camisas. “Si se hace con naturalidad, tiene un componente liberador. Como provocación, implica devolverle a la moda una pelota de ping-pong. Pero si es como exhibición, responde a la cosificación del cuerpo, convertido en una prenda más”.

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