
Para el próximo martes 4 de agosto quedó programada la diligencia en la cual la Fiscalía hará una formulación de imputación de cargos, en calidad de reo ausente, contra uno de los principales jefes de las disidencias de las Farc, Alexánder Díaz Mendoza (”Calarcá”).
La calificación de reo ausente se la dio la justicia luego de que ni él ni su abogado asistieran a una audiencia de carácter virtual, el pasado 12 de mayo, en la cual el ente acusador planeaba notificarle la imputación por los cargos de homicidio agravado y concierto para delinquir agravado.
En las audiencias de control de garantías en el Juzgado 104 Penal Ambulante de Villavicencio, la Fiscalía indicó que desde el 8 de mayo de 2026 inició varias gestiones para ubicar a “Calarcá” y notificarle la citación.
La primera entidad contactada fue la Oficina del Consejero Comisionado para la Paz, la cual adelanta hace más de dos años una conversación de paz con el Estado Mayor de los Bloques y Frente, la disidencia de las Farc que comanda Díaz Mendoza.
De manera sorpresiva, el despacho del consejero comisionado Otty Patiño le respondió que “no cuenta con información cierta ni actualizada sobre la ubicación del indiciado, en razón al carácter itinerante de las mesas de diálogo”.
Y le recordó que “no dispone de datos de contacto directo, tales como correo electrónico o una línea telefónica personal del mencionado ciudadano, y reitera que no tiene funciones de notificación judicial ni existen canales institucionales habilitados para tales efectos dentro del marco de los diálogos de paz”.
“Calarcá” eludió la audiencia de imputación en ese momento, aunque para la Fiscalía fue claro que sí sabía de la citación, dada la amplia difusión que tuvo esa solicitud en los medios de comunicación.
“Calarcá” entró a las antiguas Farc a los 15 años de edad (hoy tiene 41), cuando fue reclutado como guerrillero raso por el frente 40, en Meta.
Tras los Acuerdos de La Habana, continuó en la lucha armada en 2017, combatiendo bajo la comandancia del líder terrorista “Gentil Duarte”.
En octubre de 2023 formalizó un proceso de paz con el gobierno de Gustavo Petro, y al mismo tiempo siguió la violenta expansión de sus tentáculos por diferentes departamentos.
Hoy la disidencia de Díaz Mendoza tiene frentes de guerra en Norte de Santander, Arauca, Antioquia, Guaviare, Meta, Cesar, Bolívar, Casanare, Vaupés y Venezuela.
Esta no es la primera vez que un jefe de alto perfil del crimen organizado es declarado reo ausente. Sucedió antes con Dairo Antonio Úsuga David (“Otoniel”), jefe del Clan del Golfo, a quien la justicia le dio ese calificativo en 2020.
Seis años después, y ya estando extraditado en Estado Unidos, fue condenado a 30 años de prisión en Colombia por terrorismo, concierto para delinquir agravado, homicidio agravado, tentativa de homicidio, tortura agravada, desplazamiento forzado y tráfico de armas.
BLOQUE DE PREGUNTAS Y RESPUESTAS








English (US) ·
Spanish (CO) ·