En una reciente entrevista para El Espectador, la fiscal general de la Nación, Luz Adriana Camargo, confirmó la veracidad y la extrema gravedad de la información hallada en los dispositivos electrónicos incautados a alias Calarcá, jefe de las disidencias del autodenominado Estado Mayor de Bloques y Frentes de las FARC. Tras cuatro meses de análisis forense, el ente investigador logró corroborar que el material hallado en computadores, memorias USB y celulares —incautados durante un retén militar a una caravana de la Unidad Nacional de Protección (UNP) en Antioquia en julio de 2024— evidencia la comisión de delitos atroces y nexos con el poder.
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Los documentos y chats analizados revelan que, mientras se encontraba en una mesa de negociación con el Gobierno, la estructura liderada por Calarcá habría aprovechado la suspensión de órdenes de captura para fortalecerse militarmente y continuar delinquiendo. Entre los hallazgos más alarmantes se encuentra la orden directa de Calarcá para asesinar a sangre fría a Juan Gabriel Hurtado, un líder social y firmante del acuerdo de paz, así como evidencia de reclutamiento forzado de menores, incluyendo el caso de una niña de 14 años.
— Noticias Caracol (@NoticiasCaracol) March 30, 2026Vínculos con altos mandos del Gobierno
La fiscal Camargo también señaló que las investigaciones han permitido ratificar la existencia de presuntos vínculos entre las disidencias y altos funcionarios del Estado. Los archivos mencionan específicamente al general Juan Miguel Huertas, actual jefe del Comando de Personal del Ejército, y a Wilmar Mejía, una figura de gran influencia en la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI).
Según los archivos, se habrían gestionado propuestas para crear empresas de seguridad privada que servirían como fachada para que los disidentes pudieran movilizarse en vehículos blindados y portar armamento de forma legal. Además, se investiga la presunta entrega de información clasificada que habría permitido a los grupos armados evadir operativos militares.
Acciones judiciales inmediatas
Ante la contundencia de las pruebas, la fiscal general fue enfática al afirmar que los hechos son «muy graves como para estar en una mesa de negociación con una suspensión de orden de captura». Por este motivo, Camargo confirmó que ha solicitado formalmente la reactivación de las órdenes de captura contra alias Calarcá, y que avanza una investigación formal en la fiscalía delegada ante la Corte Suprema de Justicia contra el general Juan Miguel Huertas y Wilmar Mejía para determinar su responsabilidad en estos posibles vínculos clandestinos con las disidencias.
Estos hallazgos, inicialmente revelados por la unidad investigativa de Noticias Caracol, hoy cuentan con el respaldo institucional de la Fiscalía, que busca que los responsables de estos crímenes y de la infiltración en las instituciones del Estado respondan ante la justicia.








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