Claudia López justificó su polémica alianza con Petro tras recibir fuertes críticas: “Hay un problema que enfrentar”

hace 2 horas 3

En un escenario político sacudido por la reciente derrota electoral del petrismo y la llegada al poder de la derecha liderada por Abelardo De La Espriella, la exalcaldesa de Bogotá Claudia López rompió el silencio sobre el controversial encuentro que sostuvo con el expresidente Gustavo Petro.

Lo que para muchos analistas y ciudadanos pareció un viraje impensable tras años de duros enfrentamientos, acusaciones y denuncias de corrupción, es definido por López como una necesidad urgente de reconciliación frente a lo que califica como un riesgo inminente para la democracia del país.

Le puede interesar: Cuatro delegados de banda ecuatoriana “los Tiguerones” han sido detectados en 10 meses, ¿qué hacen en Colombia?

Y es que la líder política justificó este viernes 11 de septiembre el sorpresivo acercamiento y explicó las razones que la llevaron a atender la invitación a tomarse un café con el recién salido mandatario de la Casa de Nariño, según declaraciones a El Tiempo.

A pesar del abismo de distanciamientos que los separó durante el último cuatrienio, López aseguró que el trasfondo de esta aproximación obedece a un fin superior en el que el progresismo debe reorganizarse: “Tenemos un problema más difícil que enfrentar”.

Según la exalcaldesa, su asistencia al encuentro con el expresidente tuvo tres propósitos fundamentales. En primer lugar, manifestarle de manera directa que la campaña de calumnias y sectarismo desatada desde el Pacto Histórico contra ella y contra la senadora Angélica Lozano fue un error “injusto e infame”.

En ese sentido, aseveró haberle recalcado al exmandatario que los verdaderos adversarios de su gestión no fueron quienes defendieron el Metro de Bogotá o denunciaron anomalías, sino “las Julianas Guerreros que lo han traicionado y de todas las formas posibles” para enriquecerse mediante la corrupción.

López valoró lo que denominó un “propósito de enmienda” por parte de Petro, admitiendo que el ambiente hostil promovido contra sectores aliados resultó costoso para la causa progresista. No obstante, enfatizó que este proceso de enmienda no implica impunidad frente a los escándalos que salpicaron al gobierno saliente.

De acuerdo con la dirigente, la justicia debe aplicar sanciones severas contra los responsables de actos ilícitos, al tiempo que remarcó que el electorado ya aplicó un primer castigo al arrebatarle al Pacto Histórico la continuidad en la Presidencia.

El trasfondo de esta concertación responde a la profunda preocupación de López por el ascenso del nuevo gobierno. A su juicio, la victoria de la derecha representa la consolidación de un “proyecto fascista, antiderechos” y de corte autoritario que amenaza las libertades individuales, los derechos de las mujeres, los campesinos y las minorías.

Ante este panorama, López argumentó que resulta inviable estructurar una defensa de las mayorías ciudadanas desconociendo al Pacto Histórico, al que definió como la fuerza progresista más representativa del país, y a Petro como su principal referente.

Cuestionada sobre las duras críticas de otros sectores políticos —como los señalamientos de la excandidata Vicky Dávila, a quien descalificó tildándola de “meme”—, Claudia López insistió en que su postura responde a una trayectoria coherente con los principios de la centroizquierda.

Concluyó afirmando que, aunque sanar las heridas del pasado y reconstruir la confianza no será un camino fácil, el progresismo está obligado a unirse en democracia para frenar la consolidación de un régimen que considera antidemocrático.

También le puede interesar: Abelardo revela pagos de $7.000 millones a negociadores del Gobierno en diálogos de paz, ¿quiénes los recibieron?

Para consultar contenido prémium o profundizar sobre sus temas de interés de Medellín, Antioquia, Colombia y el mundo, regístrese aquí.

Bloque de preguntas y respuestas

Leer el artículo completo