Una denuncia ciudadana pone en el centro de la discusión la atención en salud pediátrica en Rionegro, tras el caso de una bebé de ocho meses que actualmente permanece en una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de Rionegro con diagnóstico de bronconeumonía severa.
Según el testimonio de la madre, la menor inició semanas atrás con un cuadro de malestar estomacal y vómito. Con el paso de los días, su estado se agravó con fiebre de hasta 40 grados y dificultad respiratoria, lo que motivó su traslado a urgencias de la clínica Somer.
La madre relata que, al momento de la atención, la bebé presentaba retracciones abdominales y signos evidentes de compromiso respiratorio. En el centro asistencial le suministraron oxígeno, medicamentos y le practicaron varios exámenes. Sin embargo, asegura que el personal médico le indicó que los resultados eran normales y que la situación podía manejarse en casa, por lo que fue dada de alta en la madrugada.
— DiariOriente (@diarioriente) June 1, 2026
Horas después, ya en su vivienda, el estado de la menor empeoró. Presentó fiebre persistente, vómito continuo y dificultad para respirar, lo que llevó a la madre a regresar al centro médico. Allí, según la denuncia, la valoración no cambió el diagnóstico inicial y se descartó nuevamente la gravedad del caso.
Ante la persistencia de los síntomas, la madre decidió acudir por cuenta propia a otros servicios de salud. En un centro médico de Marinilla, la menor fue atendida y se evidenció una saturación de oxígeno del 83 %, considerada crítica para su edad. Tras no presentar mejoría, fue remitida a un nivel de mayor complejidad.
Ante esta situación, y temiendo que se repitiera lo que ella considera un diagnóstico erróneo por parte de la Clínica Somer, la madre decidió acudir al Hospital San Juan de Dios de Rionegro. Allí, nuevos exámenes y radiografías permitieron diagnosticar una infección por virus sincitial respiratorio y un compromiso severo en uno de los pulmones, donde se evidenció acumulación de pus y secreciones. De inmediato, la menor fue remitida a cuidados intensivos.
La madre también señala que, durante el proceso, el hospital intentó gestionar una remisión hacia la clínica Somer por condiciones de capacidad instalada para atender a la menor en caso de empeorar, pero, según su versión, esta no fue aceptada. Finalmente, la menor quedó hospitalizada en UCI, donde permanece con soporte respiratorio, incluyendo ventilación no invasiva, y bajo pronóstico reservado.
La denunciante afirma que la demora en el diagnóstico oportuno y las decisiones iniciales en la atención influyeron en el deterioro de la menor. Por ello, hizo un llamado a la Superintendencia de Salud y a las autoridades competentes para que investiguen el caso y revisen los protocolos de atención en urgencias pediátricas.
“El diagnóstico de mi bebé es que tiene bronquio neumonía severa y está conectada a un ventilador no invasivo. Pasó por el oxígeno, después por la cánula de alto flujo. El próximo paso sería ya la intubación. Mi hija lucha por su recuperación en UCI, pero por culpa de un diagnóstico tardío, por la soberbia médica y más que todo por la falta de empatía”, manifestó la madre a través de un video compartido en sus redes sociales.
Por su parte, la clínica Somer informó que ya estableció contacto con la familia para conocer su versión y brindar acompañamiento, y que activó los procesos internos de verificación para esclarecer lo ocurrido. La institución indicó que el objetivo es garantizar la calidad en la atención y el bienestar de sus pacientes.

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